|
A fines de la década del '90 se produjo el auge de las.com. Miles y miles de empresas virtuales comenzaron a realizar negocios, a generar ventas sin la necesidad de tener contacto directo con sus clientes a través de Internet. Este sería el punto de inflexión de este tipo de organizaciones, la desconfianza de no tener cara a cara a la persona que nos está vendiendo ese producto o servicio. Para revertir esta situación, algunas compañías optaron por abrir oficinas en un lugar físico para tener mejor presencia tanto en el mundo "real" como en el "virtual". Sin embargo, esta medida fue acompañada con grandes campañas de Marketing Directo desarrolladas por especialistas que trabajaban con dedicación para contrarrestar la poca aceptación y la falta de confiabilidad que había por parte de los consumidores finales.
|
|